Diversidad Religiosa
COMUNIDADES JUDÍAS EN AVELLANEDA
El judaísmo no
solo abarca una concepción religiosa, es también una tradición, una cultura,
una filosofía de vida de sustrato teológico.
Su práctica se basa en las
enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco, compuesto por cinco libros.
A su vez, la Torá o es uno de los tres libros que conforman el Tanaj o Antiguo
Testamento, a los que se atribuye inspiración divina. El rasgo principal de la
fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que
habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley
contenida en los Diez Mandamientos.
Existen tres ramas del judaísmo rabínico.
La ortodoxa que se guía principalmente por la Halajá o ley judía especificada
en el Talmud y codificada en el Shulján Aruj, basados en la Torá, la ley del
Pentateuco. De todas las corrientes del judaísmo, el ortodoxo es la que más
sigue las leyes de la tradición oral, ya que esta fue entregada por Dios, en el
monte Sinai y de ella salen todas las leyes judías. La reformista que defiende
la autonomía individual en lo relativo a la interpretación de los preceptos
religiosos, no pretenden ser dogmaticos, abogan por la adhesión exclusiva a la
Torá y al resto del Tanaj como escritura inspirada por Dios, considera que la
"torá oral" (y por ende la Halajá), aunque es reconocida como parte
de los "textos sagrados" junto al Tanaj, no es “revelación divina”,
sino más bien como un conjunto de opiniones y reflexiones inspirados en la Torá
. Rechaza la segregación sexual y defensa de los derechos de la mujer y las
minorías sexuales. Hombres y mujeres rezan en las sinagogas reformistas de
manera conjunta. El reformismo fue el primer movimiento en comenzar la
ordenación de mujeres rabinos, además de bregar por la justicia social y la
reparación del mundo. Y por último la conservadora que surge en Alemania a
mediados del S. XIX como una reacción al judaísmo reformista, posicionándose
como una síntesis entre este último y el judaísmo ortodoxo. Este postula la
devoción a la tradición y ley judía (masoret y halajá), con un acercamiento
abierto y positivo al mundo moderno, la democracia y el sionismo. Sus
principios son la "dedicación a la Halajá como una guía para la vida, una
enseñanza no fundamentalista, actitud positiva hacia la cultura moderna,
aceptación tanto de los métodos tradicionales-rabínicos como de los académicos
y críticos en lo que al estudio de los textos religiosos del judaísmo se
refiere. El término conservador denotaba la intención de esta corriente de
conservar la tradición, en lugar de reformarla o abandonarla. El uso de dicho
término está desprovisto de sus connotaciones políticas. Para el judaísmo
ortodoxo, ambas líneas son reformistas.
Durante la época colonial estuvo
prohibida la permanencia de personas de fe judía, a pesar de ello, muchos de
los comerciantes portugueses en el Virreinato del Río de la Plata eran judíos
sefaradíes, pero como comunidad organizada no surgieron sino hasta después de
que la Argentina se independizara de España. En 1810 comenzaron a instalarse en
el territorio argentino judíos de Francia y otras partes de la Europa
occidental. Por el año 1846, una corriente llegó al país desde Alemania y en
1876 el gobierno argentino autorizó el ejercicio del Ministerio del Rabinato
Judío, promoviendo el impulso de la inmigración desde el imperio ruso. En 1888
ocho familias de agricultores inmigraron y fundaron Moisés Ville (en la
provincia de Santa Fe) y luego 50 familias fundaron la desaparecida Colonia de
Aronsville. Para fines del S. XIX y principios de S. XX muchos judíos asquenazíes
llegaron al país desde la Europa Oriental, huyendo de persecuciones y pogromos.
Esta ola migratoria es la que en parte se establece en Avellaneda, siendo la
mayoría de sus miembros de origen polaco, aunque no exclusivamente.
Polín, de Florencio Varela 151, localidad de Avellaneda centro, junto al Sefer Torá que recibieron para la reinauguración del templo en junio de 2018. Este templo tiene más de 100 años en el Partido de Avellaneda.
El judaísmo no solo abarca una concepción religiosa, es también una tradición, una cultura, una filosofía de vida de sustrato teológico.
Su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco, compuesto por cinco libros. A su vez, la Torá o es uno de los tres libros que conforman el Tanaj o Antiguo Testamento, a los que se atribuye inspiración divina. El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos.
Existen tres ramas del judaísmo rabínico. La ortodoxa que se guía principalmente por la Halajá o ley judía especificada en el Talmud y codificada en el Shulján Aruj, basados en la Torá, la ley del Pentateuco. De todas las corrientes del judaísmo, el ortodoxo es la que más sigue las leyes de la tradición oral, ya que esta fue entregada por Dios, en el monte Sinai y de ella salen todas las leyes judías. La reformista que defiende la autonomía individual en lo relativo a la interpretación de los preceptos religiosos, no pretenden ser dogmaticos, abogan por la adhesión exclusiva a la Torá y al resto del Tanaj como escritura inspirada por Dios, considera que la "torá oral" (y por ende la Halajá), aunque es reconocida como parte de los "textos sagrados" junto al Tanaj, no es “revelación divina”, sino más bien como un conjunto de opiniones y reflexiones inspirados en la Torá . Rechaza la segregación sexual y defensa de los derechos de la mujer y las minorías sexuales. Hombres y mujeres rezan en las sinagogas reformistas de manera conjunta. El reformismo fue el primer movimiento en comenzar la ordenación de mujeres rabinos, además de bregar por la justicia social y la reparación del mundo. Y por último la conservadora que surge en Alemania a mediados del S. XIX como una reacción al judaísmo reformista, posicionándose como una síntesis entre este último y el judaísmo ortodoxo. Este postula la devoción a la tradición y ley judía (masoret y halajá), con un acercamiento abierto y positivo al mundo moderno, la democracia y el sionismo. Sus principios son la "dedicación a la Halajá como una guía para la vida, una enseñanza no fundamentalista, actitud positiva hacia la cultura moderna, aceptación tanto de los métodos tradicionales-rabínicos como de los académicos y críticos en lo que al estudio de los textos religiosos del judaísmo se refiere. El término conservador denotaba la intención de esta corriente de conservar la tradición, en lugar de reformarla o abandonarla. El uso de dicho término está desprovisto de sus connotaciones políticas. Para el judaísmo ortodoxo, ambas líneas son reformistas.
Durante la época colonial estuvo prohibida la permanencia de personas de fe judía, a pesar de ello, muchos de los comerciantes portugueses en el Virreinato del Río de la Plata eran judíos sefaradíes, pero como comunidad organizada no surgieron sino hasta después de que la Argentina se independizara de España. En 1810 comenzaron a instalarse en el territorio argentino judíos de Francia y otras partes de la Europa occidental. Por el año 1846, una corriente llegó al país desde Alemania y en 1876 el gobierno argentino autorizó el ejercicio del Ministerio del Rabinato Judío, promoviendo el impulso de la inmigración desde el imperio ruso. En 1888 ocho familias de agricultores inmigraron y fundaron Moisés Ville (en la provincia de Santa Fe) y luego 50 familias fundaron la desaparecida Colonia de Aronsville. Para fines del S. XIX y principios de S. XX muchos judíos asquenazíes llegaron al país desde la Europa Oriental, huyendo de persecuciones y pogromos. Esta ola migratoria es la que en parte se establece en Avellaneda, siendo la mayoría de sus miembros de origen polaco, aunque no exclusivamente.
Polín, de Florencio Varela 151, localidad de Avellaneda centro, junto al Sefer Torá que recibieron para la reinauguración del templo en junio de 2018. Este templo tiene más de 100 años en el Partido de Avellaneda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario